Durante la jornada del 22 de enero de 2019, representantes del proyecto LIFE FOREST CO2 se han desplazado hasta Madrid para mostrar a los técnicos de la Oficina Española de Cambio Climático, perteneciente al Ministerio de Transición Ecológica, los resultados obtenidos en el bloque de actuaciones relacionadas con la cuantificación del efecto sumidero de carbono de la Gestión Forestal.

El proyecto LIFE FOREST CO2 se construyó sobre la premisa de demostrar que, a través de actuaciones de gestión forestal realizadas con criterios de sostenibilidad, es posible aumentar la tasa de secuestro de carbono de los bosques de coníferas. De este modo, una actividad claramente dinamizadora del medio rural como es la selvicultura, se podría posicionar como un fuerte aliado en la mitigación del cambio climático en la Unión Europea.

Concretamente, esta primera parte del proyecto, centrada en la evaluación de los almacenes de carbono forestal de bosques de pino carrasco (Pinus halepensis) en el área mediterránea y pino marítimo o ródeno (Pinus pinaster) en el área atlántica, ofrece interesantes resultados en cuanto al análisis pormenorizado de los diferentes almacenes. Así, la comparativa entre masas no sometidas a tratamientos selvícolas y masas gestionadas, muestra incrementos a largo plazo en el carbono secuestrado en tierras forestales tanto en la biomasa viva (parte aérea y raíces), como en la hojarasca y materia muerta sobre el suelo y en el perfil del suelo.

Intervención del coordinador del proyecto LIFE FOREST CO2, Miguel Chamón, para dar a conocer el contexto del mismo

Tomás Sánchez, de Agresta S. Coop., encargados de la modelización y cuantificación del almacén de biomasa viva, remarcó los resultados obtenidos en este almacén, cuya contabilidad se monitoriza en el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero para el Sector del Uso de la Tierra, Cambios en el Uso de la Tierra y la Selvicultura (LULUCF o AFOLU), y que muestran como a largo plazo, y en función de las calidades de estación o fertilidad, la gestión tiene un importante potencial, especialmente donde la calidad de estación es baja.

Intervención de Tomás Sánchez para exponer la metodología de cálculo de la biomasa viva

Igualmente, para el caso de la Hojarasca y la Materia Muerta sobre el suelo, según fue presentado por Esteban Jordán, de Ingeniería del Entorno Natural, en zonas como la Región de Murcia, donde el principal destino de la biomasa extraída a partir de los tratamientos selvícolas es el aporte al suelo, se observa como tratamientos poco intensos, incrementan notablemente el sumidero de carbono que representa este almacén.

Rafael Navarro y Guillermo Palacios, de la Universidad de Córdoba, presentaron los resultados obtenidos para la influencia de la gestión forestal en suelos, que muestran que a largo plazo los tratamientos selvícolas presentan una influencia positiva en el secuestro de Carbono Orgánico en Suelo.

Rafael Navarro durante la intervención para presentar los resultados relativos al Carbono Orgánico en Suelo

La integración de todos estos resultados y su modelización en el tiempo, fueron explicados por José Luis Villanueva, de Fundación Cesefor, así como las herramientas y metodologías utilizadas para la integración de los resultados incluyendo diversas variables relacionadas con la gestión y el destino de los productos forestales, de forma que quede mejor representado el total potencial de secuestro de los bosques y la gestión forestal, que paralelamente a los resultados individuales, muestra una influencia positiva en la absorción de CO2 de la atmósfera.

José Luis Villanueva durante su intervención para presentar los modelos integrados mediante CO2FIX