La apuesta de la Unión Europea por los bosques como medio para lograr alcanzar el ambicioso objetivo de reducir las emisiones en un 40% para el año 2030 y cumplir así con el Acuerdo de París, es cada vez más firme. La selvicultura y la gestión forestal se presentan en este escenario como actividades clave para garantizar que los bosques mantengan su capacidad de sumidero de carbono y de secuestro de CO2 de la atmósfera, estimada aproximadamente en el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero del total de la UE.

Este acuerdo necesitará por tanto del respaldo y el compromiso de propietarios y gestores forestales, privados y públicos, para cumplir con la norma de deuda cero, adoptada el pasado mes de mayo, orientada a que los Estados Miembro garanticen que las emisiones de CO2 derivadas de la gestión y uso de la tierra se compensen con absorciones dentro de este mismo sector.

Liderando la acción en la Región de Murcia se presenta el Ayuntamiento de Fortuna, que trabajará por hacer de Fortuna un municipio más natural y comprometido con la lucha frente al cambio climático y la preservación de sus masas forestales, ya que a partir de hoy, se hace efectivo el acuerdo de colaboración alcanzado entre el alcalde del municipio, José Enrique Gil, y los socios del proyecto LIFE FOREST CO2 en la Región de Murcia, la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y la consultora Ingeniería del Entorno Natural.

De izquierda a derecha; José Antonio Toral, concejal de montes públicos de Fortuna, Esteban Jordán, de Ingeniería del Entorno Natural, José Enrique Gil, alcalde de Fortuna y Rita Sandra Lozano, concejal del Grupo Municipal de Izquierda Unida de Fortuna

Este acuerdo se centrará fundamentalmente en el desarrollo de proyectos de gestión forestal enfocada a la mejora y conservación de los importantes sumideros de carbono del municipio. También, como organización incluida dentro de los sectores no regulados o difusos, el Ayuntamiento se comprometerá al desarrollo de mecanismos de compensación de su propia huella de carbono.

Este acuerdo se materializará de forma inmediata mediante un primer proyecto, que servirá como experiencia piloto a nivel local de cara a la puesta en práctica de actuaciones para la conservación del sumidero de carbono municipal y de los servicios ecosistémicos que ofrece a la ciudadanía. Las posibilidades para el futuro son especialmente interesantes, ya que este pequeño municipio de la Región cuenta con 7.698 ha de terreno de naturaleza forestal (el 52% de su territorio), de las cuales, el Ayuntamiento es titular de unas 3.861 hectáreas, distribuidas en 13 montes municipales, estando una parte de ellos incluidos en el Parque Regional Sierra de la Pila.

En concreto, este proyecto de selvicultura de conservación de carbono abarcará 25,38 de las 388 hectáreas del Monte de Utilidad Pública nº 61, la Sierra del Lugar que, además de contar con la presencia de auténticas joyas de la biodiversidad como el águila perdicera o el búho real, alberga el Cortao de las Peñas, un Lugar de Interés Geológico por su alto valor paisajístico, geológico e histórico.

Vista de El Cortao de las Peñas

El proyecto, consistente en actuaciones selvícolas de mejora, fomentará la resiliencia de las masas forestales a futuros eventos adversos como incendios o plagas, así como la adaptación de estos pinares de pino carrasco (P. halepensis) al cambio climático. Simultáneamente, permitirá no solamente conservar el sumidero de carbono ya existente, ya que también, a través de la gestión de residuos forestales, enfocada a aportar materia orgánica al suelo, se favorecerá el aumento del carbono secuestrado a largo plazo en almacenes de larga permanencia como el del carbono orgánico del suelo.

Sin duda, el desarrollo de estos futuros proyectos de gestión suponen un gran refuerzo para la mitigación del cambio climático desde la iniciativa local, ya que ayudarán a la preservación del sumidero de carbono forestal del municipio, cifrado en 85 toneladas de CO2 por hectárea, lo que alcanza un almacenamiento total aproximado de 197.000 toneladas de CO2 distribuidas entre la fracción de biomasas viva aérea (tronco, ramas, hojas, etc.), las raíces, la hojarasca y la madera muerta, así como en el suelo orgánico y mineral de las más de 2.300 hectáreas de superficie forestal arbolada gestionada por el Ayuntamiento de Fortuna.

Vista general de parte del sumidero de carbono actual en la Sierra del Lugar, Fortuna

Los almacenes de carbono gestionados por este Ayuntamiento son equivalentes al secuestro de las emisiones generadas con el rodaje de 1.400 millones de kilómetros a través de vehículos de clase turismo. Sin duda, una gran noticia para el medio ambiente, y que esperamos que sirva de catalizador para que el resto de gobiernos locales a nivel regional se sumen a la lucha frente al cambio climático de forma activa.